Bi Zaes

Soy catalana, nacida al lado del mar y de familia pescadora “en su tiempo libre”. Crecí entre atardeceres en la arena, paseos matutinos viendo la salida del sol y piel salada. Mis juguetes eran los Optimist y las gafas de bucear, los fines de semana iba de regata y el sueño era comprarme un Catamarán y romper grilletes (del fuerte viento). Descubrí la montaña por amor a los 20, justo cuando empezaba a estudiar Arquitectura, y desde entonces no ha habido nada que me haya distanciado de ella. Atrapada he quedado. De una forma u otra la roca, los picos y la naturaleza alpina han configurado mi hogar desde aquel entonces, hasta condicionar el lugar de trabajo, los viajes y el entorno social.

 

Aunque mis inicios fueron poco convencionales, estuve muy bien acompañada por un hombre que me inició a la escalada en hielo y de la que, aún hoy, pienso es la modalidad que me define mejor. Aún así, poco después de esos inicios y de tontear con la escalada en roca, aprendiendo a pisar con los pies de gato y a “hacer bicicletas” una amiga murió escalando clásica. Eso dejó tal mella en mi, que olvidé la escalada y no fue hasta los 24 que decidí superar esos miedos y volver a ponerme los pies de gato. Un momento re-inicio en el que centré mis energías y motivación en la escalada en bloque, consiguiendo 7b flash y 7c en menos de un año. Una nueva disciplina que me abrió un abanico gigante de posibilidades en la escalada, descubriendo centenares de lugares y zonas para practicarlo, y, lo más importante, una familia escaladora en la que me sentí desde un primer momento arropada y querida.

Des de entonces combino tanto como puedo el alpinismo, la escalada y, por supuesto, el mar.

 

Nada partidaria del “plástico” (rocódromos), he centrado toda mi actividad a salir a la naturaleza y aprovechar lo que nos brinda, y cambiar de casa y trabajo cuando el gusanillo ha pedido otras paredes, otros montes, otros retos. Así acabé trabajando en Jordania y disfrutando del desierto de Wadi Rum, Austria y sus parajes indescriptibles llenos de lineas escalatiles de todos los estilos y montañas por doquier, y Turquía y sus centenares de kilómetros para practicar la escalada deportiva.

Como decimos…. los límites los pones tu, y a mí las alas me van solas!

 Actividad deportiva nº 1: La escalda, sin duda, en todas sus modalidades (según condición climática-física).

 Otras actividades importantes o necesarias para ti: el reír y el respirar, para lograr un estado de tranquilidad que me lleve a la felicidad.

Un día en tu vida es… una sonrisa de buenos días… y fluir, lo que el cuerpo y el entorno quieran! Aunque ese es el cuento… levantarme, clases, comida, trabajo, cena, y más trabajo! pero siempre con la sonrisa puesta y respirando!!!

Un día sin escalar es… un día cotidiano, muy a mi pesar! Aunque esto ya se acaba (este año de Máster, cursos y trabajo ha sido todo menos deportivo), será el día que repose y dedique el tiempo a estar conmigo y para mi. El escalar puede ser tan social!!

 

Puntos débiles/puntos fuertes como escaladora: Débiles… la cabeza y todo lo que conlleva, sobretodo el creer en mis posibilidades. Fuertes… la cabeza y todo lo que conlleva, sobretodo el creer en mis posibilidades. 🙂

Líneas que te gustan y que no te gustan: todas me gustan y pocas me dejan de gustar. En cada una puedo aprender, de mí, de mi cuerpo, de escalar… cómo no me iban a gustar!!

 Escalador/a de referencia: podría enumerar una lista sin fin, y más porqué aún me quedan muchos/as por conocer.. pero entre ojos tengo a Josune Bereziartu, Stefan Glowacz, Lynn Hill y Gerhard Hörhager, por su simplicidad de comprensión de la escalada y su disfrute original. Mucho que aprender.

 Lo que más te gusta y te disgusta de la escalada: lo que más me gusta es aquello que siento cuando “voy a escalar”. Todo lo que incluye esta frase: viajar, conocer, estar, desarrollar y sobretodo aprender: de mi, de ti y de todo. Y lo que me disgusta es el que no todo el colectivo lo entienda como una actividad, un hacer en un entorno único, que sufre y padece todas aquellas acciones deconstructivas a las que se ve sometido.

 

Objetivos a corto, medio y largo plazo: Corto plazo, volver a dedicar más tiempo a salir al monte y escalar. Medio y largo: aprender más, de mí y del entorno, conocer otros lugares,personas y formas…

 Música: un latido, según pida el corazón!

Lectura: diaria, por la mañana y antes de ir a dormir sin excepción.

Cine: nos montamos una película??? hoy siento… ir a California… conduces tu??

Prendas que más valoras de Rab: Rab es plural y diaria en mi. Sea el día que sea, haya la meteo que haya, Rab me viste y me ayuda a vivir los días, disfrutándolos cuando llueve, nieva o deslumbra el sol. Pero aquello que más aprecio de la marca son los artículos con pluma, sobretodo los sacos. El dormir bien, descansar y reponer energía para poder amanecer en un nuevo día llena de vitalidad.