1ª Travesía Mundial a las Torres Del Paine: Adelanto de mis aventuras

 

 

 

 

 

Hola  todos..!!

En primer lugar quiero daros las gracias por vuestro apoyo incondicional, vuestro ánimo constante y por haber seguido día a día esta expedición tan importante para mi.

Después de unos días de descanso en Puerto Natales recuperando fuerzas y peso, me siento delante del ordenador para escribiros un adelanto de la aventura Patagónica, ya que en unos días, cuando llegue a España, elaboraré un artículo más amplio, explicando con más detalles todo lo acontecido… Y bueno, ¿quién sabe? a lo mejor me motivo y escribo un libro sobre aventuras y desventuras en la montaña..!!

La expedición partió de Puerto Natales el día 10 de Enero, empecé a subir el equipo junto con mis amigos porteadores que me ayudaron a llevar todo el equipo. Primero al campamente base, el denominado campamento japonés, y de ahí al campamento en altura o campamento Bonington. Juanjo, Ángela y Guaren fueron los encargados de poner a buen recaudo mis pertenencias, para que todo estuviera en orden y que nada faltara para comenzar la escalada. Este trabajo tan importante es pocas veces resaltado por los protagonistas, pero no deja de ser duro y de mucha responsabilidad, desde aquí, muchas gracias también a vosotros.

 

 

El día 13 de Enero me monté por primera vez en la pared, y ese día porteamos todo el equipo que llevaría a la pared. Me dio tiempo a escalar 3 largos, instalar el campamento 1 y 2 largos más de cuerdas para el día siguiente continuar escalando y alcanzar el objetivo: llegar al hombro 1 de la vía Espíritu libre.

De ahí me dirigí a la cumbre secundaria y posteriormente a la cumbre principal de la Torre Norte, para bajar por la vía Monzino que me llevaría directamente a collado Bich.

 

En este momento sentí algo especial, que todo iba genial, que este año las expectativas eran realmente favorables y notaba que el viento patagónico soplaba a mi favor; pero ante todo lo respetaba y no luchaba contra él si no que, en todo momento, intenté escucharlo y entenderlo ante todo.

Miré fijamente con mi máximo respeto la siguiente vía a escalar. En este caso en la Torre Central la famosísima Bonington-Williams. Ese día conseguí escalar hasta el largo 7, fijar cuerdas para al día siguiente y seguir trabajando, avanzando hacia lo que supondría la segunda torre del reto tan espectacular y tan anhelado.

En estos días antes de llegar a la cumbre de la torre central me empezaban a tocar ya varios días de no poder salir del portalegde, que es una hamaca dentro de una especie de tienda de campaña como ya os he enseñado, debido al mal tiempo reinante.

 

Alcancé la cumbre 6 días después, las vistas desde la cima de la torre central son un espectáculo impresionante, inolvidable, pero no había tiempo para disfrutar del momento: decidí bajar rápidamente porque al día siguiente llegaba un temporal malísimo. Y así fue. Bajar rápidamente hasta el collado que divide la Torre central de la Torre sur fue un acierto impresionante, ya que ahí tuve que estar 8 días de un temporal terrible y sin poder salir apenas del portalegde.

Recuerdo un viento como nunca antes lo recordaba, llovía como si nunca hubiera llovido y frío como si viniera del mismísimo polo sur… bueno… de hecho de allí venia el viento.

Después de este temporal tan radical miré fijamente el último reto: la Torre Sur.

 

Como postre no está mal ya que es la mas alta, pero no me amilano por ello ya que la conozco bien; lo que más me asustaba era la bajada por la otra cara, que es terreno totalmente desconocido y muy peligroso.

Por fin llegué a la cumbre de a Torre Sur:

 

Después de disfrutar de las vistas y de las sensaciones por haber llegado hasta allí, comencé la peligrosa bajada.Y no exagero: estuve a punto de perder la vida en varias ocasiones, en cuestión de milésimas de segundo.

Ha sido muy duro, durísimo, y muy estresante, sobre todo en el descenso final que no dejaban de caerme avalanchas de piedras enormes..!! Tuve que desprenderme del equipo arrojándolo al vacío si quería salir con vida de esa bajada..!! Pensaba que iba a morir de un momento a otro, os aseguro que todo esto no se puede pagar, ni imaginar salvo que se esté allí viviéndolo.

Imaginaros 29 días en la pared, sufriendo unas durísimas condiciones climatológicas, miles de metros de escalada, días de hasta 12 horas sin parar de escalar, izar ese petate con cerca de 50 kilos por toda la travesía y perder 9.5 kilos.

Pero por fin bajé a la base de las Torres del Paine, ¡COMPLETÉ LA TRAVESÍA!. En ese momento fui consciente de lo que acaba de conseguir, sintiéndome un privilegiado y muy feliz..!!

Allí me esperaban mis amigos porteadores para ayudarme a bajar el poco equipo que me quedó. De ahí al campamento base a descansar, y al pueblo más cercano, Puerto Natales, a recuperarme de toda la expedición y experiencias vividas ya que no podía ni con mi alma.

Ahora estoy en un merecido descanso, intentando volver a la normalidad y asimilando todo lo vivido tanto física como mentalmente; cosa que no resulta fácil después de tantos días allí solo… Espero que os guste este adelanto de lo que va a ser el reportaje para que todos vosotros, que me habéis seguido, tengáis una pequeña idea de lo vivido allí. Espero haber sabido enfocarlo y haberos hecho participes un poco de la aventura.

Muchísimas gracias a todos por vuestro apoyo y en breve, cuando ya esté en España hare un mejor y más especifico reportaje.

Un abrazo para todos

Aquí os dejo una imagen de la fiesta de celebración sorpresa que me hicieron: